cuentos de barro y cuentos de cipotes son dos los libros mas famosos del escritor salvadoreño "Salarrue", en ambos se narran historias de gente campesina, gente pobre, gente humilde y sencilla pero que salarrue supo plasmar en sus obras.
en cuentos de cipotes utiliza una forma muy peculiar para iniciar y para terminar con el "Puesiesque" y el "seacabuche" que vendrian siendo como el clasico "habia una vez..."" y vivieron felices para siempre."

cabe mencionar que en ambos libros se utilizan palabras que no son correctas, pero que asi es como hablaba nuestra gente como por ejemplo:
"jueron" en lugar de "fueron"
"bolejamon" en lugar de "bola de jabon"
"siayaron" en lugar de "se hallaron"
etc,etc,etc

algunos cuentos de este libros son:
Tranquera
La botija
La honra
Semos malos
La casa embrujada
De pesca
Bajo la luna
El sacristán
La brusquita
Noche buena
El cuento de olis olis catrín y el cañonazo
El cuento del dichoso turis turista
El cuento del gringuito regalante que da zapatos y no guante
El cuento de Ongonuco, la boteya bomba y el señor bolo que le salió la culata por el tiro
El cuento del santo chorchingalero
El cuento del cadaverito chiquito y la loca Catapulta que onde vido vio (excelente )
El cuento de la escuelita minatura, la monjita linda y la tentada de juguete...



les dejo un fragmento de uno de tantos cuentos de cipotes (ojo, no me vayan a salir de barderos diciendo "corregi la ortografia" que asi son los cuentos, es como la firma del escritor)


El cuento del señor que patió la bolejabón en el andén

PUESIESQUE Cachiñirbe y Tortajiota dijeron: "¡Hagamos bombas de jabón por carrizo!" "¡Sí!" dijeron y jueron a la cocina y en un guacalito hicieron espume-sapo con una bolejabón que siayaron en el lavadero. Y diay se jueron a la caye onde se viera la chulencia quiban a tirar y se sentaron en el andén y pusieron el guacalito en un hoyito y la bola en una laja y dijeron: "Ojalá que no vengan chuchitos y creyan questa bolejabón es coyol en miel, como en Corpus, y se la vuelen y luego salgan tirando patadas todos envenenados." Y metieron los canutos de papaya en el espumal y ¡tas! soplaron y no salió nada, sólo uñas escupidas de cuilio aburrido, y diay los volvieron a meter y les vieron el ojo a ver si tenían catarata de vidrio y tenían y los soplaron y entonce jueron saliendo primerito un retornado de vidrio; descués tres chirolitos se dejaron ir de desusadas encima de la chirolita grande denmedio y se quedaron agarradas de la mano al yegar abajo, en lo colgando, y diay asaber onde sescondieron y como Tortajiota siguió soplando la grande se engordó y siba engordando, riéndose y se puso una camisa de seda color celeste con listones de marfir y diay se puso a dar güeltecitas como para que la viera bien el sastre, jumándose un cigarrito que el humo salía haciendo dibujos de palmeritas y se puso un chalequito conchanaquer de bolsas coloradas y en el hojal un prendedor de muñequito quera un pulicía y era uno de verdá questaba deveritas en la esquina de la caye, traficando los artomóviles y que se espejiaba en la bomba chiquirristito, que ni miedo daba dése tamaño. Y entonce vino un soplido de aigre y se soltó la chulidad de bomba y cuando se vio sólita en el precipiso del viento encogió el estómago de puro mieditis currutaquis pronobis y miró para todos lados y dando güeltas para desenredarse de los vestidos de seda, sin poder, con los pañuelitos multicotorros haciendo así en el sol y en vez de bajar al suelo iba subiendo y pasó choyando una varanda de una ventana que ¡simás!... se destripa, ¡por un pelito!... y hizo: "¡ay!", y pasó entre cinco alambres telegráfiques sin siquiera tocar uno solo y jué a dar con la frente en un papel gayardete festival, pero no se reventó, sólo siso un chindondo que niera hondo